El carcinoma basocelular (también llamado basalioma o carcinoma de células basales) es, con diferencia, el cáncer más frecuente en el ser humano. Se origina en las células basales, situadas en la capa más profunda de la epidermis. A pesar de su altísima frecuencia, es el cáncer de piel menos peligroso: crece despacio y rara vez se extiende a otros órganos.1

Lo esencial en 30 segundos

  • Es el cáncer de piel más común y suele aparecer en zonas expuestas al sol: cara, orejas, cuello y cuero cabelludo.1
  • Casi nunca produce metástasis, pero si se descuida puede dañar tejidos cercanos.2
  • La causa principal es la exposición solar acumulada a lo largo de la vida.3
  • Tratado a tiempo, las tasas de curación superan el 95 %.2

¿Cómo se reconoce?

El carcinoma basocelular puede tener aspectos muy variados, lo que dificulta su identificación. Algunas formas habituales son:

  • Un bulto perlado o brillante, a veces rosado, rojizo o translúcido.
  • Una herida que no cura, que sangra, supura o forma costra y vuelve a abrirse.
  • Una mancha rojiza y escamosa que no desaparece.
  • Una zona similar a una cicatriz, de color blanco o ceroso, sin causa aparente.

Cualquier lesión en la piel que no cicatrice en varias semanas merece ser revisada por un médico.

+95 %

Tasa de curación del carcinoma basocelular cuando se detecta y trata de forma temprana. Fuente: Skin Cancer Foundation, Basal Cell Carcinoma Overview.

¿Por qué casi nunca se extiende?

A diferencia del melanoma, el carcinoma basocelular crece de forma local y muy lenta. La metástasis (extensión a otros órganos) es extraordinariamente rara.2 Eso no significa que pueda ignorarse: si se deja evolucionar durante años puede invadir y destruir tejido sano alrededor, incluidos cartílago y hueso, lo que complica el tratamiento. Detectarlo pronto es, también aquí, la mejor estrategia.

¿Cómo se trata?

La mayoría de los casos se resuelven con procedimientos ambulatorios. Las opciones, que elige el dermatólogo según el tamaño, la localización y el subtipo, incluyen la extirpación quirúrgica, la cirugía de Mohs (especialmente útil en la cara), el curetaje y electrodesecación, la crioterapia, la terapia fotodinámica o, en lesiones superficiales, cremas con receta.2

Prevención

Dado que la causa principal es el sol acumulado, las medidas de protección solar diaria a lo largo de toda la vida son la mejor prevención. Quien ya ha tenido un carcinoma basocelular tiene más probabilidades de desarrollar otro, por lo que el seguimiento dermatológico periódico es recomendable.3

Aviso: este contenido es informativo. Solo un profesional sanitario puede diagnosticar un cáncer de piel mediante exploración y, si procede, biopsia. Ante una herida que no cura o un bulto nuevo, acuda a su médico.

Referencias

  1. Skin Cancer Foundation. Basal Cell Carcinoma Overview. skincancer.org
  2. American Academy of Dermatology. Basal cell carcinoma: diagnosis and treatment. aad.org
  3. Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). Cáncer de piel no melanoma. contraelcancer.es